Volver a empezar
Después de las felices vacaciones de verano que nos han regalado los jugadores de la selección española de fútbol con la consecución del Mundial de Sudáfrica 2010, inolvidable, ha llegado el día en el que hay que volver al trabajo, donde la rutina diaria se apodera y aburre a cualquiera.
¡Y como cuesta volver al trabajo!, algunos se cogen hasta una depresión post vacacional, lo que supone un desgaste en el reentre en el curro importante.
A los futbolistas de la Selección española de fútbol, estoy convencido, que les sucede lo mismo que al resto de los mortales, volver al tajo con España se hace bastante cuesta arriba, lo entiendo.
Tras haber tocado el cielo con el logro mundialista, ahora toca volver a jugar las tediosas, aburridas e inacabables fases clasificatorias para poder disputar el próximo europeo que se celebra en el 2012 en Polonia y Ucrania.
Hay que volver a jugar ante países en los que el fútbol es un deporte casi amateur, en donde los campos son tercermundistas y en los que el glamour de los focos no alumbra, más bien, no existe.
Pero es lo que hay, además con la lupa puesta encima por si se cae ante combinados de nivel inferior al nuestro para soltar alguna critica, algo inmerecido a los nuestros. Después de lo conseguido, ganar el Mundial, creo que deberían ser inmunes a cualquier critica que se lance. Deberían tener hasta el final de sus vidas un salvoconducto, en plan, no se les puede verter nada negativo, lo que hagan bien hecho está, pero es imposible.
Son encuentros en donde tienes mucho más que perder que ganar, en los que se presupone de antemano que la victoria es sencilla y que es obligatorio sumar los tres puntos.
Además, la mentalidad con la que se afrontan esto compromisos no es la misma que ante otras citas, y el registro varia bastante después de venir como triunfador de todo un Mundial. No es fácil, imagino, estar centrado al 100%, aunque sea su obligación, el despiste puede ser el amigo con el que viajes en la fase de clasificación.
Tendrán que estar muy atentos a no pasar apuros, no deberían, el grupo en cuanto a rivales es mediocre, en principio no deberían tener ningún problema en lograr el pase.
Pero entiendo que se pueda presentar en los primeros partidos, mientras coges el ritmo de competición, algún susto, muy subsanable por otra parte.
A todo esto, el despiste puede llegar por motivos de falta de ritmo de juego, los nuestros son junto a los italianos los que más tarde han comenzado sus ligas domesticas y eso se nota en los primeros compases de competición internacional.
No hablo por el partido que disputan hoy los españoles ante la debilísima Liechtestein.
Lo de esta tarde es un mero trámite a superar, ante un combinado casi amateur, ocupa uno de los últimos lugares entre los equipos de la FIFA.
No es que se vaya a golear con holgura, el último marcador sólo reza un dos a cero, pero la victoria sencilla llegará sin problemas.
Creo, que los nuestros que defienden corona en Polonia y Ucrania y también en próximo Mundial en Brasil, deberían acudir de oficio junto a los organizadores a las fases finales de Europeo y Mundial.
Es mucho tiempo sin jugar partidos oficiales, ese puede ser el obstáculo a salvar, pero no es de recibo que los españoles tengan de nuevo, que ponerse el mono de trabajo ante rivales pegajosos e incómodos en interminables fases de clasificación. Se han ganado el pase a las fases finales ganando esos eventos. No tienen nada que demostrar.
En España no hay problema en cuanto a la repercusión de estos partidos porque desde la victoria en Sudáfrica, se ha levantado una gran expectación por seguir a sus jugadores, por lo tanto los partidos como locales, pese a la gran inferioridad del rival, los llenos están asegurados en los estadios. Aunque partidos como el de hoy, en Vaduz sobra.
Lo único positivo que desprende el encuentro ante la cenicienta Liechtestein es que hay varios jugadores que pueden batir diversos récords estadísticos con la elástica nacional.
Lo demás, salvo el resultado positivo y sumar tres puntos de cara al grupo, puede convertirse en consecuencias negativas.
Son encuentros en donde sacar conclusiones es muy complicado por el nivel del rival y como te lo platean, perdiendo por dos a cero siguen agazapados atrás en su puerta sin ofrecer ninguna alternativa. Las lesiones pueden aparecer, esperemos que no, con lo que los Clubs se encabronaran. Luego la entidad del oponente al que te mides hace que no haya mucho seguimiento por parte de la gente del mundo del fútbol, metidos de lleno en el día a día de la Liga.
Deberíamos no jugar estos partidos, por muy oficiales que sean, no valen para nada.
Prefiero jugar amistosos de nivel, como es el de Argentina del martes, que jugar ante medianías europeas.
No vamos de oficio al europeo porque estoy convencido que la UEFA y la FIFA en el Mundial, saben que es muy probable que el defensor del título siempre se clasifique para la fase final y hace que la Federación en cuestión, gane una “pasta” en estos encuentros.
Pero sinceramente, se la juegan, hasta que un año el último ganador de algo, no pase la fase de grupos y no haya nadie que defienda corona. Sería un ridículo espantoso.
Es cierto, que no se puede estar jugando siempre amistoso de gran nivel, se acaban las selecciones potentes en un abrir y cerrar de ojos, pero se pueden disputar encuentros amistosos ante rivales de calidad medía en sus campos con la dificultad que siempre conlleva. Antes del Mundial nos abrió los ojos a muchos, de lo difícil que iba a ser la empresa africana, si no nos tomábamos las cosas en serio. Los avisos para navegantes nos lo dieron Corea del Sur y Emiratos Árabes en los amistosos de Austria antes de partir hacía el hemisferio sur.
Creo, que no tendríamos que disputar las fases clasificatorias, pero haremos de tripas corazón y hoy al tajo. Se que no es sencillo mentalizarse después de las vacaciones, el trabajo en su inicio es igual de duro para todos, el volver a empezar de nuevo es complicado pero no deja de ser fuerza de voluntad y ponerse a la faena.
El deporte es igual que la vida misma.