Nacer de Novo celebrará sus 25 años con mucha música

Nacer de Novo celebrará sus 25 años con mucha música
 
 
Este 28 de enero celebrará un programa especial con Marcos Vidal, Francesca Patiño y Alex Sampedro.

24 DE ENERO DE 2012, A CORUÑA

Nacer de Novo es uno de los programas veteranos de la Televisión de Galicia (TVG) que celebra, este próximo sábado, su 25º aniversario.  El programa semanal, que pronto alcanzará la cifra de 1300 emisiones, presentará un programa especial desde el Palacio de Congresos de Santiago en el que participarán reconocidos músicos del ámbito evangélico español como Marcos Vidal, Alex Sampedro y Francesca Patiño. 

 “Estoy seguro de que disfrutaremos”, dice Jaime Fernández Garrido, director del programa, entrevistado por Beatriz Garrido para Protestante Digital.  “Tendremos además imágenes de los 25 años, nos han grabado saludos personas conocidas como Juan Luis Guerra, habrá alguna entrevista… Creo que es un buen día para acompañarnos e invitar a los amigos a asistir”, añade Jaime, que ha liderado el programa desde sus inicios en 1987.

El evento se celebrará en el Palacio de Congresos de Santiago de Compostela, un lugar con capacidad para 2000 personas que será escenario de este programa especial que se grabará para emitirse en febrero o marzo.

El acto tendrá un carácter de celebración, explica Jaime. “Queremos dar gloria a Dios. Desde el primer minuto al último de este programa es un regalo del Señor. En cada detalle, en cada acorde, en cada canción, en cada palabra, él está presente”, agrega Jaime animando a todos asistir a este acto de entrada gratuita.

 AMPLIA TRAYECTORIA 

25 años de Nacer de Novo
Jaime Fernández Garrido, entrevistado por Bea Garrido, sobre el cuarto de siglo de este programa en la TV pública gallega (TVG) que dirige.

 La historia de Nacer de Novo sería difícil de resumir. En 25 años destaca el lugar que se ha dado a testimonios, experiencias y, sobre todo, a la proclamación del evangelio a través de los medios de comunicación. 

“Hablamos con todas las iglesias, y las negociaciones con la televisión fueron largas, hablamos con los políticos de todos los partidos, y es obvio que teníamos que ir todas las iglesias unidas. El evangelio es uno y todos somos uno”, cuenta Jaime recordando los primeros pasos para poner en marcha el programa.

 Las iglesias entendieron que este proyecto sólo podía salir adelante con la unidad.  “Todos lo entendieron gracias al Señor y hasta ahora, hemos visto un milagro tras otro”, cuenta Jaime, que siempre ha trabajado para que lo que se proclame sea el evangelio y no tanto una idea de “quiénes somos los protestantes”.

 Porque desde el mismo nombre (Nacer de novo, en español Nacer de nuevo) se trabaja en que el programa transmita el mensaje.  “Queríamos desde le principio poner un título que dijese lo que Dios quiere hacer en la vida de las personas. Teniendo en cuenta que este es un país de tradición cristiana, personalmente pensé que era el título ideal para transmitir lo que queríamos”.

 UNA INICIATIVA PIONERA 
 En el año 1985 la Televisión de Galicia comenzó sus emisiones de forma regular. Cada domingo se podía ver una misa (cosa que continúa en la actualidad) y ante esta situación, varios evangélicos solicitaron a la dirección de la televisión la posibilidad de que se diera también lugar a la fe evangélica.

“Se me ocurrió pensar -recuerda Jaime- que así como había una misa, teníamos que tener una “misa” evangélica. Fueron nueve meses de negociaciones, como un parto. Pero fue un tiempo de estar orando todos los días por esto. Y hubo situaciones que parecían imposibles, pero  Dios fue abriendo puertas y finalmente el martes 30 de junio de 1987 pudimos ver la primera emisión de Nacer de Novo”. 

Entonces se disfrutaban de los primeros años de libertad religiosa y “había algo de temor a lo que hacían otras denominaciones, como una especie de extrañamiento a lo que había en otras denominaciones. Entonces no había nada que las uniera. Dios utilizó todo eso para que todas las iglesias pensaran: esto es algo imposible. En ese “imposible” llegó ese sentido del humor del Señor y me dio la oportunidad de hacerlo. Si no hubiese sido de Dios hubiera sido imposible”.

 PERSONAS HABLANDO A PERSONAS 
El programa Nacer de Novo siempre ha buscado conectar con los espectadores a partir de los testimonios. “Decidimos que hubiese muchas personas participando. Al principio se pensaba en los que estuvieran más acostumbrados, pero entendimos que deberían participar todos los que tuvieran que decir algo del Señor. Aún hoy cada vez que alguien cuenta su testimonio, la gente sigue hablando de lo que estas personas dicen”, explica Jaime.

El escritor y presentador del programa piensa que “una de las mentiras que hemos creído es que la gente no quiere escuchar. El problema es que a veces tenemos demasiado temor de decir las cosas”. Por eso el programa nunca ha huido de una proclamación clara de la fe en Cristo.

 “Hablamos del evangelio. Que nos conozca a nosotros puede ayudar, pero lo primero es que las personas hablen del Señor.  Si hacíamos un programa demasiado estructurado, tarde o temprano la gente dejaría de verlo. Tiene entrevista con personas conocidas, también mucha música, celebración y adoración que es la que está en la Biblia”, dice Jaime sobre la estructura del programa.

 IMPACTO CRECIENTE 
En la actualidad, este programa puede verse en toda España y Europa por el canal digital de la TVG (dial 94). Además, desde hace 13 años se emite también en TVG América, la emisión del canal autonómico gallego para Latinoamérica.

En los últimos años se puede ver por Internet, a través de la emisión “a la carta” que la  Televisión de Galicia dispone en su página web . También se puede acceder a los programas desde la web propia del programa,  www.nacerdenovo.org .

 Además, desde el programa se ha hecho una gran labor de difusión de material evangelístico.  “Hemos regalado casi 40.000 Nuevos Testamentos, miles de libros en gallego, Cds y DVDs con programas… Éste es material que la gente tiene en sus casas”. Jaime también recuerda la colaboración con Ágape para traducir la película Jesús al gallego, material que todavía utilizan muchas iglesias para evangelizar.

El programa siempre pone en pantalla un teléfono de contacto para aquellos televidentes que deseen recibir un Nuevo Testamento.  Son muchos las personas que han conocido a Jesús gracias a estas visitas y la entrega de literatura. 

“Ha habido más de los que podemos imaginar”, dice Jaime. “Hace poco estábamos en una reunión en Mi Esperanza, y una de las sorpresas fue saber que estaba allí una de las primeras personas que visité hace 25 años, y ahora es pastor. Cada vez que visitamos una iglesia, encontramos a personas que llegaron allí gracias al programa”.

En la actualidad el programa sigue llegando a muchas personas. “Los propios índices de audiencia nos transmiten que cerca de 25.000 o 30.000 personas lo ven cada semana”, añade Jaime.

Así, son muchos los motivos para que el pueblo evangélico se una a  esta celebración que tendrá lugar el próximo sábado 28 de enero a las 6 de la tarde en el Palacio de Congresos de Santiago de Compostela. 

 
 
 

Rev. Gustavo Martínez – Permaneciendo fieles a los propósitos de Dios

Rev. Gustavo Martínez

Este es un tiempo de grandes responsabilidades, un tiempo de gloria, pero también un tiempo de tomar las cosas con sensatez, con sabiduría y prudencia dentro de la dirección de Dios.

En 2 Samuel 5:10, leemos:“Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová Dios de los ejércitos estaba con él”. Y en 2 Samuel 7:8-9, leemos: “Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos. Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel. Y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra”.

Creo, sin lugar a dudas, que este es un tiempo muy oportuno, de grandes oportunidades en la mano del Señor. Por eso tenemos que proyectarnos hacia el futuro, dentro de la voluntad de Dios. Este es un tiempo de grandes responsabilidades, un tiempo de gloria, pero también un tiempo de tomar las cosas con sensatez, con sabiduría y prudencia dentro de la dirección y del programa de Dios. Hacer lo recto, sin importar las circunstancias difíciles, no es siempre agradable ni tampoco es fácil. Esto se debe a que, cuando estamos decididos a hacer lo correcto delante de Dios, vamos a confrontar un sin número de dificultades, de obstáculos, de montañas que tendremos que cruzar para entonces llevar a cabo los propósitos de Dios. Sin embargo es ahí, precisamente, cuando más fallamos en cumplir los propósitos de Dios, o bien fallamos a nuestros semejantes.

Para no fallar, se requiere la ayuda permanente de Dios, la dependencia de Él, pero también se requiere de nuestra parte madurez espiritual, de carácter y de personalidad. Se requiere tener principios claros, definidos, y saber hacia dónde vamos, qué queremos y qué buscamos, a quién queremos agradar, y cuáles son nuestras metas en la vida. Tenemos que tener estos puntos bien claros si no queremos fallarle a Dios. Ahora bien, para no fallar, necesitamos haber nacido de nuevo, haber tenido un encuentro real y personal con Dios. También tenemos que vivir una vida santa, de oración, de devocional, de estudio y de meditación de la Palabra. Esta última es la que nos imparte fuerzas e inspiración para mantenernos fieles en los momentos difíciles de nuestra vida.

El Señor le habló a Josué de éxitos, de prosperidad y de victorias incomparables, pero todo aquello estaba supeditado a la obediencia. Dios le dijo que el libro de la ley nunca se tendría que apartar de él, sino que meditase de día y de noche (Josué 1:8). Josué tendría que permanecer en obediencia, en fidelidad y en humildad, y cumplir a cabalidad con los propósitos que Dios le había revelado. ¿Para qué Dios nos ha llamado? ¿Cuánto tiempo tenemos que esperar? Simplemente, tenemos que esperar hasta que Dios ordene que iniciemos la marcha.

Al cumplir con esto, Josué tenía por seguro el triunfo y la victoria contra sus enemigos. No obstante, Josué cometió un grave error, y así comenzó a desgranarse su testimonio como líder. Cuando vinieron los gabaonitas, Josué no consultó a Dios, sino que tomó determinaciones apresuradas (Josué 9). Si Josué hubiese orado, Dios le hubiera revelado que los gabaonitas eran enemigos del pueblo de Israel. Mas Josué pensó que era una persona experimentada, que lo sabía todo, y que no tenía por qué orar cuando algo le parecía evidente e insignificante. Pero esto no es así, por muy insignificante que nos parezca una decisión en nuestra vida, no podemos prescindir de consultar a Dios, y de haber investigado sobre ellos. Las decisiones que tomamos hoy tendrán repercusiones en nuestro futuro.

Josué pactó con los gabaonitas antes de haber consultado a Dios, y de haber investigado sobre ellos. Lo hizo por su cuenta y, al día siguiente, se dieron cuenta de que habían hecho alianza con los próximos enemigos que tenían que eliminar. Tuvieron que perdonarlos, y los gabaonitas se convirtieron en un problema para Israel. Los gabaonitas, en efecto, introdujeron la disensión entre los jefes de las tribus. Por eso, mis queridos hermanos, antes de apresurarnos a hablar, a tomar decisiones aunque éstas parezcan insignificantes, vayamos y consultemos a Dios. Si lo hiciéramos, nos evitaríamos problemas y dolores de cabeza, es más, evitaríamos ser una piedra de tropiezo para otros. A veces nuestra impaciencia, la falta de una verdadera vida espiritual y de una relación genuina con Dios nos llevan de cabeza al fracaso.

Hay mucha gente que sabe mucho de la Palabra, pero que no conoce a Dios. Muchas personas viven de experiencias pasadas, y se creen que con ellas han adquirido la suficiente experiencia como para prescindir de consultar a Dios. Lo que nos salió bien ayer no nos saldrá forzosamente bien esta vez, si no le pedimos consejo a Dios. A veces, Dios permite situaciones y se queda sin actuar, para probar nuestra paciencia y nuestro grado de espiritualidad. De esta forma, pesa nuestra fidelidad, nuestra limpieza y nuestra lealtad ante su presencia.

Para no fallar, debemos de adquirir madurez. El hecho de que hayamos llegado a una edad avanzada, no garantiza que una persona haya alcanzado la madurez espiritual. Al envejecer, los hombres vamos perdiendo la fuerza de carácter que teníamos antes. Lo mismo ocurre en el ámbito espiritual. Al principio, la persona es fiel, agarra las cosas espirituales con fuerza y las levanta. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, se va perdiendo los valores, los principios, la comunión y la vida devocional. Parecía lógico que, al pasar los años, la vida se haya enriquecido con la comunión divina, con una verdadera intimidad con Dios. No es sino todo lo contrario: hay personas que parece como si volvieran a empezar de cero, terminan vacíos, sin unción, sin Palabra, sin vida, sin nada. Se basan en experiencias de veinte o treinta años atrás, pero son incapaces de contarle una experiencia actual. Tenemos que enterrar las experiencias pasadas, y recobrar ese verdor de las experiencias recientes.

Hemos de atrevernos a volver a tomar lo que Dios tiene para nosotros hoy. Para esto, necesitamos ser hombres de visión, ver lo que otros no ven y hacer lo que otros no hacen o han dejado de hacer. De esta forma, lograremos hacer lo que Dios nos ha encomendado. Pablo decía: “pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14). En otras palabras, me olvido de ayer y me proyecto hacia el mañana, para ver si logro aquello para lo cual he sido llamado. ¿Por qué a veces no se cumple lo que Dios nos ha prometido? Porque si no estamos mirando hacia el futuro, lo que estamos viendo es únicamente el presente. No tenemos una meta hacia dónde llegar y ningún propósito.

¿Cuáles son los deseos de Dios para nuestra vida? ¿Qué entendemos por haber sido llamados, por ser hijos de Dios y haber sido llenos del Espíritu Santo? Para eso, necesitamos tener la mirada puesta en el futuro. Todavía queda camino que recorrer, y el trabajo está lejos de estar concluido. Todavía hay trabajo para nosotros, y Dios quiere saber si puede contar con nuestras vidas. Dios dice: “yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco” (1 Samuel 2:30).

A veces, los hijos de los líderes empiezan a vivir fuera de las normas, y sus padres se dejan llevar por la pereza, como Elí. Sin embargo, cuando el líder pierde la autoridad con sus hijos, esto significa que ha perdido también la comunión con Dios. Cuando vivimos una vida de sometimiento y de obediencia, no perdemos la autoridad que Dios nos ha delegado. Elí les tenía miedo a sus hijos, y ya era incapaz de detenerlos, de excluirlos del sacerdocio, de sacarlos de la casa de Dios y hacer respetar el tabernáculo. Hay quienes dicen que no pueden obligar a sus hijos, éstas son las excusas de una persona débil. Claro que el servicio a Dios no es algo obligatorio para nuestros hijos, pero sí podemos estorbar el pecado en la casa de Dios, incluso la participación en la Iglesia si éstos no viven una vida santa y agradable a los ojos de Dios. Hay quienes dejan que sus hijos hagan lo que les da la gana en el templo, y éstos se toman atribuciones que no les corresponden, hasta ultrajan y menosprecian a los hermanos. Para tenerlos contentos, les dejan que toquen la música, que graben los cultos, o que realicen cualquier otra actividad sagrada, cuando son un escándalo y con su testimonio pisotean la sana doctrina.

Siempre me inspira el personaje de David, humilde pastor de ovejas, al que nadie le hubiese ofrecido nada, que hasta su padre lo menospreció y lo hizo venir porque Samuel se lo exigió. Cuando el profeta le ungió, el Espíritu de Dios vino sobre David y nunca se apartó de él. Este joven tuvo la oportunidad de ser el paje de armas de Saúl, una posición que seguramente muchos le envidiaban, pero él se mantenía prudente. Tuvo el privilegio de estar en la corte, en el palacio, de codearse con las altas esferas, pero llegó el momento cuando el rey se fue a la guerra, y a él le olvidaron. David, pues, se fue de nuevo a apacentar las ovejas de su padre en Belén.

“Y los tres hijos de Isaí habían ido para seguir a Saúl en la guerra [...] Pero David había ido y vuelto, dejando a Saúl, para apacentar las ovejas de su padre en Belén”(1 Samuel 17:13, 15). A David no le perjudicó el haber estado en la corte, sino que, como si nada hubiese pasado, volvió tranquilamente a su antigua ocupación. Aquel joven con principios claros en su vida; que se había curado contra el orgullo, la soberbia y la arrogancia demostró, no con palabras sino con hechos, que no le importaba su posición mientras servía a Dios. Hay quienes tienen la oportunidad de predicar, de cantar o de presidir el culto, y nunca más vuelven a someterse al pastor. Cualquier nombramiento los daña, los tambalea y los saca de la voluntad de Dios.

A veces, Dios permite que volvamos atrás de las ovejas para probar nuestros corazones. Después de que David venciera al gigante, llegaron los problemas y hasta despertaron celos en el rey Saúl, quien intentó matarlo, Saúl entendió que David era quien le quitaría el reino. Pero, en vez de pedirle misericordia a Dios, Saúl se llenó de celos y de resentimientos. No dejó que Dios le limpiara. Esta es la hora cuando, el que está santificado se ha de santificar aún más. Esta es la hora de abandonar lo oculto y lo vergonzoso.

David, en cuanto a él, se mantenía sujeto, le seguía respetando y reconocía su posición a pesar de lo impío que Saúl se había vuelto. Podía haberse defendido contra los intentos de asesinato de Saúl, pero se quedó a la espera de aquellas cosas que Dios le había prometido. David esperaba el momento divino. Al principio, Saúl puso a David entre los generales, pero también empezó a temerle y le degradó, haciéndolo pasar de general a jefe de miles. Luego, le quitaron su esposa, dándosela a otro. No obstante, Jehová seguía con David, y éste último no se sintió afectado por los cambios de parecer del rey, y se mantenía humilde ante Dios. El problema de Saúl contra David era que el primero entendía que David era el hombre que le quitaría el reino, de ahí nacía esa raíz de amargura contra él. David era una amenaza para Saúl, por lo que éste le hizo prometer a David que no raería a su descendencia de la tierra. Sin embargo, aunque David tuvo varias veces la ocasión de matar a Saúl, nunca se atrevió a levantar la mano contra el ungido de Jehová. David no quería violentar la autoridad establecida por Dios, sino que dejaba que Dios actuara.

Esta es la gente que Dios busca: temerosa, que no se mueva ni ceda ante las presiones, sino que permanezca en la limpieza de sus manos. Saúl lo perdió todo por ser un impaciente, no esperó a que llegara el profeta, sino que, de su propia iniciativa, sacrificó los holocaustos. Saúl se preocupaba porque el pueblo se estaba impacientando y querían desertar. Por no haber esperado tres horas. El rey Saúl perdió la afirmación de su reino para siempre. No creía que Dios era quien lo había llevado allí y que, aunque todo el pueblo le dejara, Dios permanecería a su lado. No te impacientes ni te dejes llevar por lo que la gente pueda decir. Si Dios te ha puesto en espera, no te muevas por tu propia iniciativa. Mira con fe al Señor, agárrate a sus promesas y dile que si Él te ha llevado a ese desierto, te dará la victoria y no te entregará en manos de tu adversario.

Quizá hay vientos contrarios en tu casa, pero no te muevas. Quédate a la espera de lo que Dios va a hacer. No te precipites, no desistas, mantente firme. Iglesia del Señor no abandone el propósito del Señor; Obrero de Dios espera en Él, no te dejes arrebatar la victoria, retén lo que tiene para que nadie tome tu corona. Estás a punto de llegar, ya se siente la victoria.

Amado, no se mueva de la posición que Dios le ha dado, espere en Él, y Él hará. Sea fiel en medio de las pruebas, de la adversidad y de la tentación. No importa lo que el enemigo diga de su persona, o que los demás le tengan en poco. Su recompensa está de camino, espere un poco más, aunque el camino le parezca duro, no se rinda. Dios le continúe bendiciendo.

Rev. Gustavo Martínez Garavito – ¿Cuánto espacio le está dando a Dios en su vida?

¿Cuánto espacio le está dando a Dios en su vida?
Rev. Gustavo Martínez Garavito

“Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi Palabra no halla cabida en vosotros.” Juan 8:37.

El Señor está presentando a los judíos la Palabra como la máxima fuente de libertad. “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie… Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado” (Juan 8:32-34). Hay una esclavitud más grande que es la esclavitud espiritual, y ellos eran esclavos del pecado.

Pablo hablando de la ley del pecado, dice: “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero… sino el pecado que mora en mí. Así que queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros” (Romanos 7:19-23).

“¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado” (Romanos 7:24-25). “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu” (Romanos 8:1).

“No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dos como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia” (Romanos 6:12-14); el pecado ya no tiene poder, es libre de ese yugo, porque Cristo lo hizo libre, ahora tiene la mente de Cristo, la sangre de Cristo le ha lavado de todos sus pecados. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).

Jesús les dice: “Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi Palabra no halla cabida en vosotros” (Juan 8:37). La Palabra no tenía un espacio. Hay espacio para la política, para la religión, para entretenimientos carnales, para reuniones sociales, para cualquier cosa, pero no había espacio para recibir la Palabra de Dios.

La Biblia dice en la epístola a los Hebreos 4:2, que a los israelitas “no les aprovechó el oír la Palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron”. Cuando se predica la Palabra el pueblo está pensando en otro asunto, o está durmiendo, o mandando correos a través del celular; no están expectantes; y la Palabra no encuentra lugar, y no pasa nada.

Las multitudes estaban muy expectantes y seguían al Señor unos por los peces y los panes, otros por los milagros, y otros para acusarle; pero la Palabra no hallaba lugar en sus corazones. Porque si la Palabra hallara lugar en verdad le amarían, el Señor les dice que serían distintos, pero el problema era que ellos estaban llenos de mundo, de materialismo, de religiosidad, de vanidades.

La Biblia dice: “Si tú dispusieres tu corazón” (Job 11:13). La bendición depende de la disposición, del espacio que tenga para recibir la Palabra de Dios. El Señor estaba buscando gente vacía para llenarla, la buscó pero estaban llenos y no pudo hacer nada. En Nazaret no pudo hacer nada porque estaban llenos de incredulidad; en Gadara sólo pudo libertar a un hombre y eso fue suficiente para que lo expulsaran de la región; en cambio, en Samaria le dijeron que se quedara, ellos lo retuvieron, y se quedó allí algunos días y sanó a los enfermos y obró maravillas.

Hay los que están llenos de conceptos teológicos, de conceptos errados que provienen de gente espiritualmente muerta, de gente sin vida; y si alguien recibe aquello que viene de muerte, entonces quedara muerto. Aunque “la Palabra es viva y eficaz, y más cortante que toda espada…”, si alguien cierra su corazón no recibirá la bendición, pero si viene con sed de Dios, con mucho anhelo de que ocurra algo grande, porque los encuentros con Dios cambian y santifican, y uno no vuelve a ser igual.

Moisés anhelaba más de Dios. “Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí… Te ruego que me muestres tu gloria. Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro… No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá… He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña; y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro” (Éxodo 33:15-23).

El salmista dijo: “Irán de poder en poder; verán a Dios en Sion” (Salmo 84:7); no dice irán disminuyendo. A medida que van pasando los años y van envejeciendo los predicadores terminan sin mensaje, secos, como si no hubieran sido ungidos con aceite, ¿por qué? Porque llegó un momento en que creyeron que lo tenían todo, que no era necesario buscar a Dios.

Otoniel el esposo de Acsa, hija de Caleb, “la persuadió que pidiese a su padre tierras para labrar…” (Josué 15:18-19). Ella pidió tierras, pero también pidió fuentes de aguas; porque para qué tierras si no hay aguas. Y yo digo para qué un ministerio, para qué un cargo, si está muerto, si no hay agua; hay que decirle al Señor: “Dame también fuentes de aguas, no me dejes estéril, no me dejes muerto, no me dejes vacío, lléname Señor”.

¿Cuánta capacidad tiene de recibir y de retener? Hay los que no tienen capacidad de recibir, pero no tienen capacidad de retener. Pablo dice: “Estad firmes, y retened la doctrina” (2 Tesalonicenses 2:15). El Espíritu le dice: “Retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona” (Apocalipsis 3:11).

La Biblia nos habla de dos ciegos. “Y dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros! Y la gente les reprendió para que callasen; pero ellos clamaban más, diciendo: ¡Señor… ten misericordia de nosotros! Y deteniéndose Jesús, los llamó, y les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Ellos le dijeron: Señor, que sean abiertos nuestros ojos. Entonces Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y en seguida recibieron la vista; y le siguieron” (Mateo 20:30-34).

Los ciegos querían la bendición, ellos querían un toque de Dios, ellos estaban seguros que algo iba a pasar, ellos querían ver. Dios quiere ampliar su visión, Dios quiere que crezca, ¿cuánto quiere crecer? ¿Adónde quiere llegar? ¿Qué tan alto quiere llegar?, hay los que quieren bendición pero no tienen espacio, porque hay cosas en su corazón que no tienen que estar, hay que sacarlas si quiere bendición, si quiere crecer, si quiere el poder de Dios.

Si quiere construir un edificio con espacios amplios, tiene que conseguirse un terreno grande. Si consigue un terreno pequeño y quiere construir un coliseo, es una misión imposible. Si quiere hacer grandes cosas, haga espacio, amplié el espacio para que el Señor le toque, para que Dios le llene.

La Biblia también nos habla de una viuda. “Una mujer… clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto… y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite. Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte… Cuando las vasijas estuvieron llenas…” (2 Reyes 4:1-7).

Eliseo le dice a la viuda: “¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa”. Ella le dice: “Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite”, y quiere una bendición grande, ¿usted quiere una bendición grande? Tiene que ir primero a preparar lugar, abrir espacio, empiece por sus vecinos y vaya por todas las casas y que le presten vasijas vacías, no pocas, no venga con escasez, no venga con limitaciones, si se va a limitar quédese en casa, ¿quieres salir de la pobreza, quieres salir de las deudas?, entonces haga espacio donde va a almacenar la bendición, porque lo que está pensando y anhelando es grande y no tiene donde guardarlo.

En Isaías 54:2 el Señor dice: “Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa”, ¿por qué?, porque te extenderás, ¿quiere crecer?, hay que extenderse, hay que ampliarse.

¿Cuánto espacio hay en tu vida?, no pidas si no hay espacio, prepara primero el lugar, prepara primero el espacio, amplíe el lugar primero; no crecerá si la visión no crece, no habrá más iglesias si la visión no crece, hay que mirar más allá, pero para eso hay que quitar primero la miopía, hay que ver más allá de la frontera, ver más allá en las dificultades, de los límites que nos ponen, tiene que ampliar para que Dios pueda derramar Su bendición, de lo contrario es imposible.

En 2 Reyes capítulo 3, en los días de Eliseo, nos dice la Biblia que hubo necesidad de agua para el ejército de Judá, de Israel y de Edom; y Josafat rey de Judá dijo: “¿No hay aquí profeta  de Jehová, para que consultemos a Jehová por medio de él?” (2 Reyes 3:11), estamos en una total crisis que no hay ningún profeta en quien podamos consultar a Jehová. Y alguien dijo: “Aquí está Eliseo” (v.11). Y Jehová a través de Eliseo dijo que preparen estanques, porque va a llover, Jehová va a mandar agua; pero si no hacen estanques no tendrán agua para beber, ni para su ganado, ni para sus bestias. Y comenzaron a hacer estanques y luego de un momento a otro comenzó a llover, y se llenaron los estanques; y bebió el ejército, el ganado, los caballos y bebieron todos y sobró.

¿Quieren bendición, quieren algo extraordinario?, hagan estanques, hagan pozos; porque va a llover, viene agua, viene bendición. Prepare lugar en su vida para ser lleno y reciba la bendición del Señor.

EEUU: Piden a Obama ayudar a finalizar esclavitud global

Misión Internacional de Justicia (International Justice Mission), una agencia de derechos humanos para las victimas de esclavitud, ha lanzado una petición donde alienta a los estadounidenses a firmar un esfuerzo para que el presidente Barack Obama ayude a terminar con la esclavitud moderna, que afecta a millones de hombres, mujeres y niños en el mundo.

La campaña “Stand for Freedom” ha adquirido 7.641 de las 27.000 firmas necesarias – con una firma representando a 1.000 personas que necesitan libertad. Según la petición, hay 27 millones de personas en el mundo que son esclavizados hoy.

IJM destaca cinco puntos que ayudarán al gobierno de EE.UU. ha convertirse en un líder en la lucha por este derecho humano básico. “Los estadounidenses quieren acabar con la esclavitud de una vez por todas,” dice la petición. “El gobierno de EE.UU. puede desempeñar un papel importante en la lucha contra este delito mediante el apoyo a la ley dura y el alivio de las víctimas en el país y el extranjero”.

Hace un llamamiento a Obama para discutir este tema ante la Asamblea General de la ONU en 2012, para obtener la esclavitud fuera de las cadenas de suministro del país, y prestar apoyo diplomático para rescatar a las víctimas de la esclavitud y la trata de personas. La petición también insta a Obama para financiar la lucha por el desarrollo de un Fondo Presidencial para erradicar la esclavitud a través de la Oficina del Departamento de Estado.

Fundada en 1997, los abogados de la agencia, investigadores y profesionales trabajan con las autoridades locales de un país para asegurar el rescate de víctima inmediatamente y la atención posterior. IJM combate la violencia y la victimización a nivel individual, mientras que apoya a los sistemas de justicia pública competentes en los que los pobres necesitan un defensor.

“El personal de IJM esta contra la opresión violenta en respuesta al llamado de la Biblia a la justicia (Isaías 1:17): Buscar la justicia, rescatar a los oprimidos, defender al huérfano, abogad por la viuda”, su sitio Web dice.

La Agencia de Derechos Humanos provee lo siguiente: el alivio a las víctimas, la rendición de cuentas, el cuidado posterior a las víctimas, y la transformación estructural. También busca evitar que este abuso suceda a los demás por “el fortalecimiento de los factores de la comunidad y los sistemas judiciales locales que disuadirá a los opresores potenciales”.

Según el sitio Web de IJM, más niños, mujeres y hombres son esclavos hoy que en cualquier momento durante la trata de esclavos transatlántica. La industria de la trata de personas es de $32 billones al año, y ve a unos 2 millones de niños obligados a la industria del sexo comercial. La International Labour Organization encontró en 2007 que alrededor de 2,5 millones de personas están en trabajo forzoso, incluida la explotación sexual, en un momento dado debido al tráfico.

IJM está trabajando actualmente en 13 países de Asia, África y América Latina. La organización tiene su sede en Washington D.C., y cuenta con oficinas afiliadas en Canadá, Alemania, Países Bajos y el Reino Unido en su lucha para poner fin a la esclavitud moderna.

España: Menores ocuparán consentimiento de padres para abortar

El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, anunció una reforma de la Ley Orgánica de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo para exigir el consentimiento paterno en los casos de las menores de edad que quieran abortar.

En su primera comparecencia ante la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados, Gallardón ha recordado que la ley actual fue aprobada “sin consenso y con la opinión desfavorable de los órganos consultivos” y ha señalado que la reforma se inspirará en la defensa del derecho a la vida según la doctrina ya definida por el Tribunal Constitucional.

La ley vigente desde julio de 2010 no exige el consentimiento paterno, pero sí que los progenitores sean informados de que sus hijas de entre 16 y 17 años van a interrumpir su embarazo, siempre que éstas no aleguen peligro de violencia intrafamiliar, amenazas, coacciones, malos tratos o una situación de desarraigo o desamparo.

El titular de Justicia argumentó que esta reforma de la Ley del Aborto era una promesa electoral del Partido Popular, por lo que con esta modificación lo que harán es llevar a la práctica un compromiso adquirido ante los ciudadanos.

“Se trata de la reforma legislativa parcial más importante. Que no les sorprenda que la anuncie yo porque la trataremos en esta comisión. Fue aprobada sin el consenso de los órganos consultivos. Nos inspiraremos en la doctrina defendida en el Tribunal Constitucional y por supuesto principios anunciados por nuestro partido estarán incluidos en esta reforma”, ha explicado Gallardón.

Una petición de la Alianza Evangélica

En el mes de marzo del año 2009, tras la aprobación de la reforma de la Ley del Aborto por el ejecutivo de Zapatero, la Alianza Evangélica Española publicó un comunicado en el que manifestaba que les parecía “especialmente grave, y lo rechazamos con la mayor rotundidad, la idea de permitir a las menores de edad (a partir de los 16 años) practicar el aborto sin el consentimiento de sus padres”.

El comunicado, entonces firmado por el Secretario General Jaume Llenas, expresaba su oposición a que a una edad en la que ni siquiera se es legalmente mayor de edad y no se concede la capacidad de ejercer el voto político en las elecciones, “sin embargo se hace recaer sobre su persona una de las decisiones más difíciles y complejas de su vida; y además sin contar con sus padres . Nos parece una irracionalidad, que además cuestiona aún más el papel de los padres como educadores de sus hijos menores de edad. Nos parece también un atentado al sentido común, a las propias jóvenes y a la estructura familiar”.

La norma aprobada por el Gobierno de Zapatero supuso una reforma en profundidad de la legislación anterior, vigente desde el año 1985, cuando se despenalizó el aborto en las primeras 12 semanas de gestación en los supuestos de violación; hasta 22 semanas en casos de riesgos de malformaciones en el feto; y sin límite en el supuesto de riesgo para la salud física o mental de la madre.